Temperaturas elevadas, escasez de precipitaciones, rayos,  comportamientos irresponsables o personas que, directamente, delinquen. Estos son algunos de los factores que se alían entre sí para convertir los incendios forestales en una situación angustiosa. En una pesadilla capaz de carbonizar el equivalente a un campo de fútbol por segundo.  

No obstante, contamos con una ayuda que se está mostrando muy útil: los sistemas de detección de incendios forestales. Apoyados en diversas tecnologías (sensores, satélites, etc.), están permitiendo detectar fuegos en su fase inicial. Y Arantec ha tenido la oportunidad de desplegar una solución de estas características en Extremadura.

El porqué de los incendios forestales y los problemas que acarrean

Quien más, quien menos, siguió con angustia y asombro los incendios que asolaron EEUU en septiembre de 2020. Así, lugares icónicos como el Golden Gate en San Francisco recortándose contra un cielo anaranjado han pasado a formar parte del imaginario colectivo.

No obstante, estas imágenes no son capaces de transmitir el profundo impacto que genera un incendio forestal. De hecho y como comentamos en el artículo que dedicamos al internet de las cosas y los incendios forestales, los efectos negativos del fuego perduran una vez extinguidas las llamas. Y no solo en el caso de los recursos hídricos o el abastecimiento de agua. Desde el punto de vista de la salud, la exposición al humo genera consecuencias que tardan tiempo en sanar o, incluso, terminan de forma fatal

Los resultados sobre el entorno natural también suelen ser enormes. Pero en relación a este aspecto, conviene aclarar que el inconveniente no es el fuego en sí. Los problemas surgen especialmente cuando los incendios avanzan incontrolados por parajes descuidados cubiertos de maleza que avivan las llamas. Este es, por ejemplo, uno de los motivos que explica la magnitud de algunos incendios en países como Estados Unidos, que hace un escaso uso de estrategias como las quemas prescritas.

Y luego está, por supuesto, el cambio climático. En este sentido, diversos estudios sugieren una estrecha relación entre el fuego y las alteraciones climáticas (1). Así, una atmósfera cálida actúa como una esponja que absorbe agua hasta que se satura. Estas condiciones de sequedad, junto con unos patrones de precipitación cambiantes, abonan el camino para que las temporadas de incendios cada vez sean más largas, con proyecciones que sugieren un incremento en los grandes fuegos que calcinan miles de hectáreas. 

El papel de la tecnología en la lucha contra los incendios forestales

La situación expuesta en el epígrafe anterior obliga a desarrollar mecanismos de defensa y prevención, especialmente en el caso de los megaincendios. Y es indudable que la tecnología está llamada a desempeñar un papel muy relevante. Ahora bien, las herramientas tecnológicas no son capaces de solucionar el problema por sí solas. El abordaje de esta cuestión debe hacerse teniendo en cuenta también otros factores como las políticas forestales, los aspectos económicos o los elementos socioculturales (2).

Pero centrándonos en el aspecto tecnológico, que al fin y al cabo es el que nos ocupa, ¿cómo aprovechar mejor los beneficios que aporta la tecnología en la lucha contra los incendios? Aunque orientadas a dar respuesta a la coyuntura estadounidense, las siguientes recomendaciones ofrecen lecciones de interés aplicables a otros países:

  • Tecnología contra incendios mejor y más accesible. Los satélites han demostrado su valía en numerosos incendios. De hecho, programas de monitorización como Fire Maps de la NASA procuran una información muy valiosa. 
  • Coordinación de equipos y compartición de datos. El objetivo de esta recomendación es priorizar aquellos incendios que mayor riesgo representan para la vida humana, las infraestructuras o los servicios ecosistémicos.
  • Financiación y participación de compañías privadas. La innovación impulsada por empresas privadas en beneficio de lo público debe ser un aspecto clave.
  • Construir comunidades resilientes. Esta recomendación implica zonificar el territorio y mejorar los códigos constructivos para obtener edificaciones más resistentes al fuego.

Pon un sensor en el bosque

A día de hoy, existen múltiples tecnologías que pueden resultar de utilidad para hacer frente a los incendios forestales. Algunas administraciones, como el Gobierno de Nueva Gales del Sur (Australia), por ejemplo, han puesto sus ojos en robots capaces de asistir a los equipos de extinción, drones para ayudar en las tareas de evacuación e imágenes de satélite para predecir el avance de las llamas.

Pero estos sistemas presentan algunos inconvenientes. El número de pases de los satélites, por ejemplo, es limitado, mientras que las variables atmosféricas pueden condicionar el uso de los drones. De igual manera, otros métodos como la vigilancia visual pueden resultar insuficientes en zonas con relieve abrupto (3).

Así pues, los sistemas de detección de incendios forestales eficaces deben considerar diferentes fuentes de información que, llegado el momento, se complementen entre sí y puedan hacer frente a las posibles contingencias. Y las redes de sensores que combinan dispositivos de identificación de la variable química (emisiones de humo, CO, CO2, CH4, etc.) y la variable física (radiación infrarroja, calor, etc.) deben formar parte de estos sistemas.

Métodos y variables utilizadas para la monitorización del fuego en el bosque. Fuente: Hernández-Hostaller, 2017

Los sistemas sensóricos, tal y como señala Hernández-Hostaller (4), permiten llevar al bosque el concepto de monitorización continua y en tiempo real, siendo los proyectos que cuentan con este tipo de dispositivos mucho más sencillos de escalar. La siguiente tabla recoge las ventajas y desventajas que conlleva su uso:

Ventajas y desventajas del uso de sensores para detectar incendios (Elaboración propia). Fuente: Hernández-Hostaller, 2017

Experiencias basadas en sensores

Los bosques se han convertido en los últimos años en un escenario perfecto para poner a prueba diferentes sistemas de detección de incendios forestales. La irrupción de tecnologías como la inteligencia artificial está elevando, asimismo, las posibilidades de análisis de la información recopilada por estas redes. Así lo ha puesto de manifiesto, por ejemplo, una prueba piloto llevada a cabo en EEUU, donde se han combinado sensores de partículas, medidores de calidad del aire, dispositivos de detección óptica, imágenes térmicas y muestreo fotoeléctrico y algoritmos de detección, con resultados más que prometedores.

Otro proyecto interesante, en este sentido, es Ofidia 2. Desarrollado en Puglia (Italia) y Epiro (Grecia), esta plataforma permite predecir el peligro de incendio mediante sensores y pronósticos meteorológicos. 

En España también se han llevado a cabo investigaciones de estas características. Aquí, curiosamente, es el Plan Forestal Español 2002-2032 el que, en cierta forma, ofrece cobertura a este tipo de desarrollos. Al fin y al cabo, entre las medidas que contempla incluye la recomendación de mejorar los sistemas de vigilancia. De este modo, se han acometido proyectos como Prometeo, que incluye el despliegue de redes de sensores inalámbricos para medir variables ambientales y transmitir información en tiempo real.  

La solución instalada por Arantec en Extremadura

En enero de 2021, la Junta de Extremadura sacó a licitación el suministro e instalación de equipos para la creación y modelización integral de un sistema de prevención de riesgos de incendios forestales. Arantec fue la empresa adjudicataria del concurso. 

El objetivo del proyecto es desarrollar sistemas de detección de incendios forestales que optimicen y reduzcan el tiempo de respuesta. Los medios para recopilar la información, sensores que recaban la información del entorno y estaciones meteorológicas que, por ejemplo, permiten predecir el comportamiento del fuego en función del viento reinante.

Características básicas del suministro

La solución instalada por Arantec consiste en:

  • Una estación meteorológica con sensores de temperatura, humedad relativa, presión atmosférica, viento, precipitación, radiación, cámara de visión diurna y nocturna, datalogger y panel solar, además de los elementos de anclaje y protección necesarios. 
  • Una red de sensores distribuidos en 10 puntos y localizados sobre el suelo, mástiles o los propios árboles. Está integrada por sensores de temperatura y humedad del suelo, humedad foliar y gases (CO y CO2), junto con los protocolos de comunicación que habilitan la transmisión de la información (4G, LoRaWAN, etc.). El sistema está configurado para enviar la información cada 10 minutos, si bien en caso de emergencia se puede aumentar la cadencia.

El suministro también incluye tabletas para su uso durante emergencias, un router portátil con 4G así como una estación meteorológica portátil. 

En la siguiente galería de imágenes puedes ver la instalación de los distintos elementos.

Conclusión

El fuego no es extraño al bosque. Su uso como medio para gestionar el crecimiento de la vegetación se remonta a varios milenios atrás. El problema surge cuando las condiciones ambientales cambian, la interfaz entre zonas urbanizadas y forestales se difumina, el medio rural se abandona y la limpieza del monte se descuida. 

Los sistemas de detección de incendios forestales pueden ayudar a paliar el riesgo que suponen estas situaciones. No en vano, la identificación temprana de focos evita la quema de grandes extensiones que pueden poner en peligro zonas habitadas, infraestructuras críticas o espacios que proporcionan recursos de gran valor.

Evitarlo, poniendo en práctica diversas estrategias como puede ser el uso de sensores, está en nuestra mano.

Fuentes consultadas:

  • (1) Goss, M., Swain, D., Abatzoglou, J., Sarhadi, A., Kolden, C., Williams, A., & Diffenbaugh, N. (2020). Climate change is increasing the likelihood of extreme autumn wildfire conditions across California. Environmental Research Letters, 15(9), 094016. https://doi.org/10.1088/1748-9326/ab83a7
  • (2) Stavros, E., Iglesias, V., & Decastro, A. (2021). The wicked wildfire problem and solution space for detecting and tracking the fires that matter. https://doi.org/10.1002/essoar.10506888.1
  • (3) Araña Pulido, V. A., Cabrera-Almeida, F., Pérez Mato, J., Grillo Delgado, F., Dorta-Naranjo, B. P., Quintana-Morales, P. J., … & Mendieta-Otero, E. (2017). Desarrollo de nuevas técnicas para detección y seguimiento de líneas de fuego en incendios forestales basado en sensores térmicos móviles de despliegue rápido (SeLIF). Proyectos de investigación en parques nacionales, 2012-2015. Madrid: Organismo Autónomo Parques Nacionales, 2017, colección Naturaleza y parques nacionales. Serie Investigación en la red. p. 339-358. Disponible en https://www.miteco.gob.es/images/es/17-desarrollodenuevastecnicas339-377_tcm30-445446.pdf
  • (4) Hernández-Hostaller, N. (2017). Evaluación de tecnologías de sensores para la detección temprana de incendios forestales. Revista Tecnología En Marcha, 29(4), 123. https://doi.org/10.18845/tm.v29i4.3043

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