Las fiestas de Navidad que están a la vuelta de la esquina implican para muchas personas desplazamientos por carretera. Pero en los países del hemisferio norte, estos trayectos se pueden ver condicionados por la meteorología propia del invierno. De ahí que consultar la información meteorológica en carretera sea una práctica recomendada.

Esta rutina, según una encuesta de la empresa Bridgestone de 2013, es habitual entre casi el 60 % de las personas. Pero el porcentaje de conductores que consultan el pronóstico del tiempo antes de coger el coche se eleva hasta el 92% durante los meses invernales.

No obstante, no debemos olvidar que el invierno puede ser muy traicionero. Un cambio repentino en las condiciones del tiempo puede variar el estado de las carreteras. Así que disponer de información meteorológica en carretera en tiempo real puede convertirse en un aspecto fundamental. De hecho, puede ser la diferencia entre disfrutar de un viaje sin contratiempos o experimentar una pesadilla sobre ruedas.

¿Cómo influye la meteorología en la seguridad vial?

Si conduces habitualmente, sabrás que una meteorología adversa puede deparar sorpresas desagradables. Te resumimos cómo algunos de los meteoros o situaciones más habituales te pueden dar un susto:

  • Viento: mantener la estabilidad del coche con viento lateral puede ser una tarea titánica. Para evitar sobresaltos, agarra el volante con firmeza y reduce la velocidad. Pon también atención a la calzada porque pueden aparecer obstáculos en mitad de la carretera.
  • Hielo: cuando el firme está helado, la distancia de frenado puede llegar a multiplicarse por 10. La principal recomendación en estos casos es limitar la velocidad. De hecho, la DGT aconseja no superar los 28 km/h.
  • Lluvia: una de las principales consecuencias es la disminución de la visibilidad, por lo que reducir la velocidad y aumentar la distancia de seguridad se antoja imprescindible. Las primeras gotas, además, mezcladas con el polvo acumulado en el firme, pueden convertir la carretera en un pista de patinaje.
  • Nieve: la nieve recién caída puede tener un efecto similar a la lluvia, pero cuando se congela o se endurece, conducir sobre ella es similar a hacerlo sobre hielo.
  • Niebla: la niebla disminuye la visibilidad y reduce la adherencia de los neumáticos,. Pero también aumenta la fatiga visual y puede producir errores en la percepción visual. Encender las luces antiniebla es una de las principales recomendaciones.
  • Altas temperaturas: aunque conducir con altas temperaturas afecta a los vehículos, los ocupantes del coche son los que experimentan las principales afecciones. El tiempo de reacción al volante, por ejemplo, aumenta hasta un 20 %.

Asimismo, algo tan inocente como una carretera cubierta por hojas también puede ser una trampa. No en vano, las hojas, al igual que la lluvia o el hielo, reducen la adherencia de las llantas, aumentando, por consiguiente, la distancia de frenado.

Soluciones para recopilar información meteorológica en carretera

Como ves, ajustar la velocidad a la visibilidad o aumentar la distancia es básico para evitar problemas al volante. Poner en práctica estos consejos resulta sencillo cuando los fenómenos atmosféricos que dificultan la conducción se reconocen con facilidad. No obstante, la información vial en tiempo real también contribuye en estos casos a aumentar la seguridad. Así, las actuales tecnologías pueden avisar cuando la visibilidad se reduce por debajo de los niveles aceptables o el nivel de precipitación puede resultar un peligro (1).

Sin embargo, los sistemas de información meteorológica en carretera adquieren especial utilidad cuando resulta complicado detectar las condiciones del firme, como señala Rämä Pirkko (2). Un ejemplo claro sería la presencia del denominado hielo negro. Este fenómeno puede aparecer con temperaturas bajo cero o próximas a cero y su formación suele ser habitual en los puentes, estructuras más expuestas a una climatología adversa.

¿Cómo se pueden identificar estas zonas de peligro? Una de las principales soluciones para recopilar información del tiempo en carretera son los sistemas de información meteorológica vial.

Sistemas de información meteorológica de carretera, una ayuda a la conducción

Los dispositivos que recogen los datos del tiempo meteorológico y registran el estado del pavimento son una de las piedras angulares de los sistemas avanzados de gestión de tráfico (ATMS).

Conocidos también por las siglas RWIS, del inglés road weather information system, estas soluciones combinan diversas tecnologías que recogen, transmiten, modelizan y difunden las condiciones meteorológicas y la información sobre el estado de las carreteras. Así y dependiendo de la zona, se pueden combinar, por ejemplo:

  • estaciones meteorológicas automáticas, encargadas de monitorizar los principales parámetros del entorno (temperatura, viento, precipitación, etc.);
  • sensores para conocer la temperatura del firme, estado del pavimento (seco, mojado, con nieve, etc.);
  • sensores de alerta de inundación, que pueden también difundir la información a través de las redes sociales (3); o
  • cámaras que permiten una inspección visual desde el puesto de control.

Todos estos dispositivos, correctamente calibrados y mantenidos, labor que Arantec también acomete, no solo contribuyen a una conducción más segura. El análisis de esta información, junto con los datos de las agencias meteorológicas, permite obtener un pronóstico del tiempo a corto plazo. Y estas previsiones ayudan a mejorar la coordinación de equipos y reducen la cantidad de sal, arena y productos químicos que se usan en la limpieza de las carreteras y que se traduce en una mayor sostenibilidad y un menor coste.

3 ejemplos de uso de un sistema de información meteorológica vial

Una de las mejores formas de mostrar la utilidad de estas soluciones es observar cómo se están usando en otros países.

Alaska, por ejemplo, representa a la perfección la crudeza de un clima invernal. Este estado disponía en 2018 de 63 equipamientos de información del tiempo en carretera. Esta red se complementa, asimismo, con sensores colocados en los propios vehículos de mantenimiento de las vías de comunicación. De este modo, disponen también de datos hiperlocales y móviles.

El análisis de la información permite obtener pronósticos del tiempo con 3 días de antelación que se actualizan hora a hora. Así, optimizan el uso de productos químicos en la conservación de las carreteras y ahorran dinero.

Estonia también es otro ejemplo interesante (4). Aunque la información de las estaciones meteorológicas no se emplea para obtener pronósticos meteorológicos, el sistema destaca por el uso intensivo que hacen de las cámaras, configuradas para actualizarse cada 10 minutos. A principios de 2017 habían instalado 112 dispositivos, cifra a la que suman cada año otros 10 o 15 equipos.

El estado de Nuevo México, en EE.UU., es otra muestra representativa (5). En este caso, los sistemas de información meteorológica en carretera se usan para monitorizar las condiciones de visibilidad en una zona sometida a violentas tormentas de polvo. Es por tanto un ejemplo de la gran adaptabilidad que tienen estas soluciones, ligadas habitualmente a climas invernales.

Datos del tiempo para las carreteras españolas

En España, aunque algunas comunidades autónomas cuentan con servicios de información meteorológica propios, la principal referencia informativa es AEMET. Su red de estaciones permite mostrar datos del tiempo en los paneles informativos dinámicos de las principales carreteras. Los datos del tiempo y previsiones son, asimismo, compartidos a través de las redes sociales y los medios de comunicación.

De igual manera, dispone de una web, MeteoRuta, en la que puedes consultar el tiempo meteorológico para un viaje por carretera entre dos puntos. La información meteorológica mostrada es en tiempo casi real, pudiendo también visualizar una previsión a 24 horas.

Conclusión

La ciencia meteorológica ha avanzado mucho en los últimos años. Pero cuando hablamos de conducción, el componente hiperlocal puede ser decisivo. Los servicios que prestan las estaciones meteorológicas automáticas y los sensores adicionales, por tanto, adquieren una especial relevancia. No solo procuran una mayor seguridad a los usuarios de las carreteras, sino que también ayudan a mejorar la coordinación entre equipos de mantenimiento. Y sí, también permiten ahorrar dinero y reducir el impacto ambiental de un uso excesivo de sal o arena para acondicionar las vías en invierno. ¿Necesitas más razones para apostar por este tipo de dispositivos?

Y, por cierto, que casi se nos olvida, feliz Navidad!!

Fuentes consultadas:

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